Conclusión

 

Al final de este noveno encuentro internacional nos vamos, el espíritu enriquecido por las contribuciones de los oradores, el corazón agrandado por la felicidad de haber experimentado momentos de convivencia, intercambiado sonrisas y palabras de amistad: muchas razones para la acción de gracias.

Expresemos nuestro sincero agradecimiento a Marta al servicio de VAI durante los 4 años que han transcurrido.

Vayamos con alegría a esta misión de evangelización a la que debemos responder; juntos trabajemos para "hacer que la humanidad sea nueva".

Oren el uno por el otro para que todos sepan cómo cumplir esta misión con convicción y determinación, sin dar paso al desaliento ante los obstáculos.

Seamos orgullosos de pertenecer a VAI, un movimiento que no es una asociación inocua, ya que es en el nombre de Cristo que nos encontramos.

Unamos nuestros talentos y nuestras energías, para desarrollar, de acuerdo con la cultura y las especificidades locales, una pastoral de los ancianos.

Demos testimonio por nuestra vida y nuestras acciones del mensaje de amor de Cristo, con nuestros nietos para hacerles descubrir el tesoro de la fe.

Asociemos nuestra sabiduría de ancianos con el entusiasmo de los jóvenes para construir el futuro de la Iglesia.

Construyendo juntos un mundo más acorde con el plan de Dios denunciando el escándalo de la desigualdad y la pobreza, como "Laudato si" nos llama a hacerlo.

Monique Bodhuin